Paolo y Francesca

La presentación en el Teatro Colón de Buenos Aires de la ópera en un acto Francesca da Rimini (*) de Sergei Rachmaninoff (1873-1943) (*) nos ha llevado a recorrer el camino de la leyenda de los amantes Paolo y Francesca, que pasaron a la historia gracias a la pluma de un gran poeta medieval florentino.

PRIMERA PARTE, Por: Estela Telerman, especial para Diario de Cultura.

El pasaje dedicado a Paolo y Francesca es quizá uno de los más memorables de la Divina Comedia de Dante Alighieri (1265-1321)(*). En el canto V del Infierno, Dante nos habla de un amor que trasciende la muerte. Los amantes continúan unidos en el círculo infernal destinado a los lujuriosos: el castigo les ha llegado, pero el amor perdura aún en el infierno. Al llegar Dante al Segundo Círculo del infierno, encuentra a la joven: "Francesca, tus tormentos me arrancan lágrimas de tristeza y de compasión", le dice. Lo interesante es que Francesca cuenta a Dante su historia de amor, pero nunca nombra a su amante, y tampoco lo hace el poeta. Los historiadores hallaron luego la fuente del relato, proporcionando el nombre de Paolo Malatesta y de su hermano Giovanni (Gianciotto). Francesca tenía un parentesco con amigos del Dante, y de ahí el conocimiento de la historia por parte del autor de la Divina Comedia. Francesca da Rimini (*) fue una noble italiana de la Edad Media que nació en Rávena en 1255 y murió en Gradara en 1285. Era hija del gobernador de la ciudad Guido da Polenta (1275–1290) (*). Guido, por razones económicas casó a su hija con Giovanni Malatesta (Gianciotto) (*), heredero de Malatesta da Verucchio, señor de Rímini. Gianciotto era un hombre deformado por una horrible joroba. Sin entrar en detalles acerca de la discriminación diremos que fue su apuesto hermano Paolo el encargado de pedir la mano de Francesca, que aceptó la propuesta, realizándose el casamiento por poder a través de Paolo. Al conocer la joven a su esposo después de la boda se dio cuenta de la maniobra de la cual había sido víctima. Nada puso impedir el irrefrenable amor entre ella y su cuñado. Según nos cuenta Dante (el primero que relató la historia), Francesca y Paolo, seducidos por la lectura de la historia de Lancelot (*) y Guinevere (*), se unieron en un ardiente beso, instante en el cual fueron sorprendidos y asesinados por Gianciotto. La triste historia trascendió a través del tiempo inspirando obras pictóricas, literarias, musicales y cinematográficas. Años después del relato de Dante, Giovanni Boccaccio (1313-1375) (*) en sus Exposiciones sobre la Comedia de Dante (*) también hizo referencia a la trágica historia. En la literatura del Romanticismo (siglo XIX) hasta principios del XX el tema recurrió una y otra vez. Ejemplos son el poema titulado Historia de Rímini (1816), del escritor y ensayista inglés Leigh Hunt (1784-1859(*), Francesca da Rimini (1818)(*) del piamontés Silvio Pellico (1789-1854)(*), obra de la cual el actor y dramaturgo italiano Antonio Petito (1822-1876)(*) ha hecho una farsa llamada ‘Francesca da Rimini: Tragedia en vapor’ http://www.youtube.com/watch?v=YAA1EbEFca4 . El poeta, dramaturgo y diplomático estadounidense George Henry Boker (1823-1890)(*) publicó una tragedia en verso llamada Francesca da Rimini(1853)(*), que se utilizó luego en forma dramática. Jan Neruda (1834 - 1891)(*) fue un poeta, cuentista, dramaturgo y novelista checo, cuyo apellido se hizo famoso en la historia de la literatura latinoamericana al haberlo adoptado como seudónimo el poeta chileno Ricardo Eliécer Neftalí Reyes (1904-1973)(*), que asimismo eligió como nombre de pila la traducción al castellano del nombre de Paolo Malatesta, a quien citó en ‘Ivresse’, de su colección de poemas Crepusculario (1919)(*): ’Hoy que danza en mi cuerpo la pasión de Paolo / y ebrio de un sueño alegre mi corazón se agita:/ hoy que sé la alegría de ser libre y ser solo/ como el pistilo de una margarita infinita. Asimismo, en 1860, Jan Neruda había escrito una obra teatral llamada Francesca da Rimini (*) En los primeros años del siglo XX se produjo una conjunción de obras referidas al tema. En 1900 el poeta y dramaturgo Stephen Phillips (1864-1915) escribió Paolo y Francesca (*), que fue estrenada exitosamente en Londres dos años después. El estadounidense Francis Marion Crawford (1854-1909) (*) escribió ‘ Francesca da Rimini’. (1902)(*) que estrenó en París la actriz francesa Sarah Bernhardt (1844-1923)(*). La obra fue traducida por Marcel Schwob (1867-1905)(*). En esta obra se basó Franco Leoni (1864-1949) (*) para componer la ópera del mismo nombre. Pero quizás la obra más famosa sea el drama Francesca da Rimini (1902), que Gabriele D'Annunzio (1863-1938)(*)escribió para su amante la actriz Eleonora Duse (1858-1924)(*). Como vemos, en los albores del siglo pasado las dos actrices más famosas de la escena europea encarnaron al personaje en dos obras diferentes. Es realmente lamentable que no existan registros filmados que nos habrían permitido comparar esas actuaciones sin duda geniales.

(*) Los autores y manifestaciones artísticas señaladas por un asterisco pueden encontrarse en buscadores de internet.  

SEGUNDA PARTE, Tomado de Diario de Cultura A partir del Romanticismo, gran cantidad de artistas se interesaron la trágica historia de Paolo y Francesca. En el Museo Thorvalsen de Copenhagen se halla una acuarela del austríaco Joseph Anton Koch (1768-1839)(*): Paolo y Francesca sorprendidos por Gianciotto (1805–10). Una pintora francesa de la misma época: Marie-Philippe Coupin de La Couperie (1771 o 1773 - 1851)(*) es autora de El Amor Trágico de Francesca da Rimini(*). Jean Auguste Dominique Ingres (1780-1867)(*) pintó Paolo y Francesca (1819), En el Museo de Orsay podemos ver un óleo de Alexandre Cabanel (1823-1889): La Muerte de Francesca da Rimini y Paolo Malatesta (1870)(*).Clemente Alberi (1803-1864)(*): Paolo y Francesca sorprendidos por Gianciotto (1828)(*); Alessandro Barbieri (1850-1931)(*): Paolo y Francesca en el círculo de los lujuriosos)(1828)(*), Paolo y Francesca da Rimini (1855)(*) del prerrafaelista inglés Dante Gabriel Rossetti (1828-1882)(*). En el Museo del Louvre se halla una obra del pintor, escultor y grabador francés de origen neerlandés Ary Scheffer(1795-1858(*): Francesca da Rimini y Paolo Malatesta juzgados por Dante y Virgilio (1855) (*). Asimismo, el pintor y escultor de la época victoriana George Frederic Watts(1817-1904)(*)es autor de Paolo and Francesca. El famoso ilustrador de libros Gustave Doré (1832-1903)(*) dedicó un grabado a Francesca da Rimini en su visión gráfica del Infierno de la Divina Comedia (*) No es muy conocido el hecho de que los personajes de la escultura de Auguste Rodin El Beso (1888), llamada originalmente Francesca da Rimini (*), son precisamente Paolo y Francesca. Habiéndose enamorado mientras leían la historia de Lancelot y Guinevere, el marido de Francesca los descubre y los mata. En la escultura podemos ver el libro aún en las manos de Paolo y los labios no se tocan, sugiriendo que la acción fue interrumpida por la aparición del celoso Gianciotto. Asimismo, el norteamericano Ezra Pound (1885–1972) (*), interesado en los poetas de la Edad Media, en ‘Francesca’ declara su amor a la más inalcanzable de las mujeres: Francesca da Rimini: Surgiste de lo hondo de la noche/ y había flores en tus manos, /ahora surgirás de una confusa muchedumbre,/ de un tumulto de charlas sobre ti. /Yo que te he visto entre las cosas primordiales/ me enfadé cuando pronunciaron tu nombre/ en sitios ordinarios. /Desearía que las frías olas inundaran mi mente/ y que el mundo se marchitase como una hoja muerta/o como la vaina de un diente-de-león, y fuera barrido, /para poder volverte a encontrar, / sola. Curiosamente, dos de los más famosos operistas italianos del siglo XIX: Gioacchino Rossini (1792-1868) (*) y Gaetano Donizetti (1797-1848)(*) no escribieron óperas sobre este tema, pero ambos dedicaron sendas canciones a la famosa amante medieval. La de Rossini data de 1848 ypuede verse al principio de esta entrega. En el breve lapso de diecisiete años (1823-1840) no menos de once compositores italianos, la mayoría de los cuales no ocupa un lugar trascendente en la historia de la música, escribieron óperas con el mismo título que se publicaron en diversas ciudades de la península: Rímini, Padua, Nápoles, Lucca, Venecia, Livorno y Génova. Mencionemos solamente dos: Una compuesta en 1823 por Feliciano Strepponi (1797–1832)(*), organista en la ciudad de Monza , cuyo apellido quizás sea más conocido por razones meramente familiares: fue el padre de la renombrada cantante Giuseppina Strepponi (1815-1897)(*), segunda esposa de Giuseppe Verdi (1813-1901)(*). La otra, de 1831 y quizás no estrenada, fue escrita por un prolífico compositor de óperas: Saverio Mercadante (1795-1870) (*). No sólo los compositores italianos se sintieron atraídos por el tema. Françoise de Rimini (1882)(*), raramente representada en la actualidad, es una ópera en cinco actos con música del compositor francés Ambroise Thomas (1811-1896)(*) y libreto de Michel Carré y Jules Barbier. Se estrenó en la Opéra de París el 14 de abril de 1882. Posteriormente el mismo autor compuso Françoise de Rimini: Bouquet de Melodías en arreglo para cuatro manos, que se puede escuchar en una curiosa versión de pianola en http://www.youtube.com/watch?v=yck90fhLIQk . En esta ópera también se basó el compositor, flautista y pedagogo Paul Taffanel (1844-1908)(*) para su Fantasía sobre Francesca da Rimini, que podemos escuchar en http://www.youtube.com/watch?v=bAzyHuP-CHg Asimismo, el compositor y director húngaro Emil Ábrányi, (1882-1970)(*) es autor de Paolo y Francesca)(*), estrenada en Budapest en 1912, obra acerca de la cual no hemos podido obtener ninguna información. En nuestra primera entrega nos habíamos referido a la breve ópera en dos actos de Sergei Rachmaninoff (1873-1943)(*) Francesca da Rimini (1906)(*), con libreto de Modest Tchaikovski (1850-1916)(*), hermano de Piotr Illych, que habría tenido la intención de componer una ópera sobre el tema. En el prólogo y en el epílogo aparece el poeta latino Virgilio (70 aJC. 19 dJC) (*) conduciendo a Dante al infierno, elemento incluído en la ópera de Thomas. Si bien la fama de Rachmaninoff como pianista virtuoso y como compositor no se basa en su producción operística, su maestría se revela a través de la luminosa orquestación y la magistral utilización de la masa coral. Podemos ver la ópera en su totalidad en http://www.youtube.com/watch?v=rsudr-hw99Q En nuestra próxima entrega continuaremos refiriéndonos a obras musicales y cinematográficas inspiradas en esta trágica historia.

(*) Los autores y manifestaciones artísticas señaladas por un asterisco pueden encontrarse en buscadores de internet.  

TERCERA PARTE, Tomado de Diario de Cultura Entre las óperas cuyo tema es la trágica historia de amor de Francesca da Rimini y Paolo Malatesta, una de las más conocidas es la de Riccardo Zandonai (1883-1944)(*), con libreto de Tito Ricordi, que se basó en la obra de D’Annunzio mencionada en nuestra primera entrega. Se estrenó en el Teatro Regio de Turín el 19 de febrero de 1914, dirigida por el argentino Héctor Panizza (1875-1967) (*). Inexplicablemente, la obra cayó en el olvido, aunque en los últimos años se la ha rescatado. Podemos mencionar la coproducción con la ópera de Montecarlo presentada en el Teatro Argentino de La Plata en el año 2010. Es quizás una de las más originales óperas italianas del siglo XX por unir la belleza melódica al excepcional dominio de una frondosa orquestación que nos remite a las obras de Richard Wagner y Richard Strauss. Entre las intérpretes célebres del rol titular han estado Gilda dalla Rizza (1892-1975)(*), Magda Olivero (1910-2010)(*) y Renata Scotto (1934)(*) La historia inspiró gran número de obras orquestales. La más famosa es la fantasía de Piotr Illych Tchaikowsky (1840-1893)(*) Francesca da Rimini (1876)(*). La obra está dividida en tres partes: 1) Introducción: la Puerta del Infierno (abandonad toda esperanza, vosotros que entráis); 2) Francesca relata su amor por Paolo; y 3) El Tumulto del Hades y conclusión. Este poema sinfónico es una de las obras cumbres de la música programática por la capacidad del compositor de plasmar una ardiente pasión en sonidos puramente instrumentales. Arthur Foote(1853-1937) (*), que formó parte de un reconocido grupo de compositores norteamericanos denominado ‘Boston Six’, prolífico autor de música de cámara, escribió también un Prólogo Sinfónico Francesca da Rimini, Op.24 (1890). El Scherzo Fantástico La danza de los duendes es una conocida pieza virtuosística para violín y piano frecuentemente ejecutada como bis, desconociéndose el nombre de su autor. Sin embargo, el violinista y compositor Antonio Bazzini,(1818-1897)(*) también se sintió atraído por la trágica historia, fruto de lo cual escribió su poema sinfónico Francesca da Rimini en Mi menor op. 77 (1879). En el género sinfónico coral, el belga Paul Gilson (1865 - 1942) es autor de Francesca da Rimini, Op.77 (1892)(*) para solistas, coro y orquesta. Y el danés Paul August von Klenau (1883–1946) escribió en 1913 un poema sinfónico denominado Paolo y Francesca. Por su parte, la compositora ítalo-norteamericana Olga Gorelli (1920-2006(*) escribió tres dúos para guitarra, el primero de los cuales es Paolo e Francesca (*) El séptimo arte tampoco podía haber eludido esta trágica y conmovedora historia de amor. En épocas del cine mudo se filmó Françoise de Remini (1910) (*), dirigida por Alberto Capellano, con Jeanne Delvair y Paul Capellano. ‘L'Inferno’ (*) es un film mudo italiano de 1911 del actor y director Giuseppe de Liguoro (1869-1944) (*), que adaptó en forma libre la obra de Dante. Señalemos, asimismo, que en 1913 Giuseppe de Liguoro realizó una biografía filmada de Giuseppe Verdi. Podemos apreciar ‘L’ inferno’ en http://www.youtube.com/watch?v=OrI1VAQEos8 Raffaello Matarazzo (1909–1966) dirigió Paolo e Francesca en 1950. Y veintiún años después se lanzó Paolo e Francesca (1971) (*), realización de Gianni Vernuccio, con Francesca Righini, Gérard Blain , Lea Massari y Samy Pavel. En este film se muestra la oposición de caracteres entre los dos hermanos. La televisión tampoco permaneció ajena al tema: un episodio de la serie televisiva Crónica de Turín (1982) (*) se denominó ‘Francesca, Anna e Paolo’. También la historia invadió el reino del rock y del rap. En los años setenta, New Trolls, una banda italiana fundada en 1960, que fusiona rock progresivo con música clásica, grabó una balada llamada Paolo e Francesca, que podemos escuchar en http://www.youtube.com/watch?v=yyqJiZR0mIs Y en este link http://www.youtube.com/watch?v=ZuCPg0GTAFU podemos ver la Parodi romántica y divertida de la historia de Paolo y Francesca realizada por el grupo italiano Oblivion sobre las notas de Serenata Rap de uno de los precursores del rap y del hip hop italianos, Lorenzo Cherubini, conocido artísticamente como Jovanotti (1966)(*). Después de haber recorrido con estos infortunados amantes un camino de siete siglos desde el segundo círculo del infierno dantesco hasta el reino del rap, nos despedimos de ellos aguardando la aparición de Paolo y Francesca de la mano de algún creador del siglo XXI. 

(*) Los autores y manifestaciones artísticas señaladas por un asterisco pueden encontrarse en buscadores de internet.

 

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