Mambrú

El general inglés John Churchill, duque de Marlborough (1650-1722)(*) fue un político y hombre de armas que se distinguió durante la Guerra Franco Holandesa (1672-1678)(*) y la Guerra de Sucesión española(1701-1713)(*).

 

 

PRIMERA PARTE, Por: Estela Telerman, especial para Diario de Cultura.

Su vida abarcó el reinado de cinco monarcas británicos entre mediados del siglo XVII y principios del siglo XVIII. Sus hazañas no pasaron a la historia en la medida en que lo fue la transformación fonética de su apellido a través de la célebre canción popular ‘Mambrú se fue a la guerra’ ‘Marlbrough s'en va-t-en guerre’, que podemos ver (y leer) en su versión original en http://www.youtube.com/watch?v=DEHJLd8QRz8 es una de las más populares canciones folklóricas francesas. Este lamento (cuya música compuesta sobre estrofas separadas por el estribillo ‘Mironton, mironton, mirontaine’) no concuerda con el contenido de la canción, compuesta sobre la base del falso rumor de la muerte del Duque en 1709, durante la Batalla de Malplaquet. Relata cómo la esposa de Marlbrough aguarda su llegada hasta que un paje le informa que ha muerto en la guerra. Es probable que la existencia de la melodía haya precedido a la creación del poema. La canción se transmitió durante muchos años por vía oral, ya que no aparece en las antologías de canciones francesas de mediados del siglo XVIII. Pero luego comenzó a ponerse de moda. Según las crónicas, la nodriza del hijo de Luis XVI y María Antonieta nacido en 1785, curiosamente apodada ‘Madame Poitrine’ (Señora Seno), lo arrullaba con esa canción, que la reina también cantaba a menudo. El rey y los miembros de la corte la adaptaron rápidamente y en poco tiempo podía ser escuchada en los aposentos, en la cocina y en los establos del palacio. De la corte pasó a los comerciantes de París, se transmitió por todas las ciudades y atravesó las fronteras. Johann Wolfgang von Goethe (1749-1832) (*), que se hallaba en París en esa época, apabullado por la epidemia musical del ‘efecto Mambrú’, se mostró crítico al respecto. En la actualidad, la letra de ‘Mambrú se fue a la Guerra’ tiene ligeras variantes según las versiones en los diversos idiomas. La versión sueca , ‘Mellbom’, se presenta tradicionalmente unida a una pantomima creada en 1856, que describe la historia. Curiosamente, en ella, uno de los cuatro oficiales que transportan el cadáver del Duque aparece desnudo. La popularidad de la canción se expandió en todos los campos hasta poco después de la Revolución Francesa. Dio su nombre a modas, a telas, a sombreros, a carruajes e incluso a sopas. El tema de la canción se solía imprimir en chimeneas, en abanicos, en porcelanas, en tapices, en juguetes y en souvenirs. Según las crónicas, Napoleón Bonaparte (1769-1891)(*) habría canturreado la canción durante el cruce del Río Niemen, en los comienzos de su fatal campaña rusa. A las seis de la tarde y desde hace siglos, en la ciudad de Vitoria (País Vasco), de las campanas del carrillón del Ayuntamiento surge la melodía de la popular canción. Durante el preclasicismo musical del siglo XVIII, la canción aparece citada en la Sonata para viola d’amore y viola en Re mayor, obra escrita en Paris en 1780 por el compositor bohemio Karl Stamitz (1745-1801)(*) . La Victoria de Wellington, opus 91(*), es una obra orquestal de Ludwig van Beethoven (1770-1827)(*) compuesta en 1813 para celebrar la victoria de las tropas británicas, españolas y portuguesas sobre el ejército francés. Además de ciento noventa y tres disparos de cañón, Beethoven introdujo dos temas populares: ‘Mambrú se fue a la guerra’ para simbolizar a Francia, junto a ‘Rule Britannia’ y ‘Dios salve al Rey’ para simbolizar a Inglaterra. La obra, de quince minutos de duración,se puede escuchar (además de verse la partitura) en este link: http://www.youtube.com/watch?v=mczvfByofiw Años más tarde el compositor y guitarrista español Fernando Sor (1778-1839) escribió su Introducción , Tema y Variaciones sobre "Marlborough s'en va t'en Guerre", Op. 28, que podemos escuchar en http://www.youtube.com/watch?v=7yohzNoN01 En La literatura rusa también se adueñó del personaje. Fyodor Dostoyevsky (1821-1881)(*) en su novela Crimen y Castigo (1866) (*) muestra a Katerina Ivanovna Marmeladova pidiendo a sus niños que canten la famosa canción (en su versión rusa). En 1867 se presentó en París una curiosa opereta en cuatro actos llamada ‘Malbrough s'en va-t-en guerre´, cada uno de los cuales fue escrito por los compositores Georges Bizet(1838-1875)(*), Léo Delibes(1836-1891)(*) , Isidore Legouix (1834-1916)(*) y Émile Jonas (1827-1905)(*). Lamentablemente no hemos podido conseguir información acerca de esta obra. El cine de animación no ha permanecido ajeno a la popularidad de la canción. Los padrinos mágicos (*) es una serie de televisión animada creada en 1998 por Butch Hartman (1965)(*) y producida por Frederator Studios. En esta serie, se puede escuchar a Cosmos, personaje de cabellos verdes, cantando Mambrú se fue a la Guerra. Asimismo, en el doblaje español de Shrek (2001)(*), película de animación digital dirigida por Andrew Adamson (1966)(*)y Vicky Jenson (*) el muñeco de jengibre y Lord Farquad "conversan" la canción. En el plano de la cultura pop, en La Casa Dorada de Samarkanda (2004)(*) inspirada en el personaje Corto Maltés del historietista italiano Hugo Pratt (1927-1995)(*) , aparece Rasputin (alter ego de Corto) cantando la famosa canción. Un caso de serendipia nos ha llevado a recordar al Duque de Marlborough, personaje evocado por el Ing. Marcelo Uriburu Quirno en el momento de entonar la canción infantil acompañado por su guitarra. Agradecemos a su hijo Miguel el haber motivado sin saberlo, la asociación de ideas que nos hizo redactar esta columna y nos despedimos hasta la próxima semana en que viajaremos con Mambrú hasta nuestro continente.

(*) Los autores y manifestaciones artísticas señaladas por un asterisco pueden encontrarse en buscadores de internet.  

 

SEGUNDA PARTE, Tomado de Diario de Cultura Mambrú se fue a la guerra(*) es una película española de 1986 dirigida por Fernando Fernán Gómez y protagonizada por él mismo. A pesar del título, se basa en la ocultación de un republicano durante la dictadura franquista y principalmente su vida a partir de la muerte de Franco, junto a su familia, a partir de lo cual se les abre una nueva perspectiva del mundo. De este lado del Océano Atlántico, en la novela de Gabriel García Márquez (1927)(*) Cien Años de Soledad (1982)(*) se menciona al Duque de Marlborough. Del mismo modo, es también mencionado repetidas veces en Ciclo Barroco ((*), serie de novelas escritas por el escritor norteamericano de ciencia ficción Neal Stephenson (1957) (*) Nuestro personaje también llegó a la Argentina. El nombre español del conocido Duque inspiró a un exitoso grupo vocal masculino de música pop surgido en Buenos Aires como resultado de una convocatoria llevada a cabo en 2002. El primer CD de Pablo Silberberg, Emanuel Ntaka, Germán Tripel en y Gerónimo Rauch, integrantes del cuarteto, llevaba precisamente ese nombre. Los cuatro jóvenes que integraban el conjunto se han destacado luego en el género de la comedia musical. María Elena Walsh (1930-2011)(*) lo evocó a su manera en sus recordadas Canciones para Mirar(1963)(*). En La Canción del Estornudo la poeta nos presenta a un tierno Mambrú resfriado que con sus ´¡atchís!/¡atchús!’ contagia a su caballo, a los soldados, al rey y a la reina. En otra vuelta de tuerca, allá por la década del 70 la actriz Cipe Lincovsky (*) en uno de sus inolvidables unipersonales que presentaba en las salas de la ciudad de Buenos Aires, recitaba su versión dramática de la historia de Mambrú. En 1978 la cantante, compositora y docente argentina María Teresa Corral (1931)(*) editó un hermoso disco para grandes y chicos denominado ‘¿Y Mambrú?’(*). En él, el personaje relataba la hermosa historia, con intercalación de canciones, poemas y estribillos tradicionales de América Latina y de Europa derivados de la famosa canción. El proyecto dejó el recuerdo de una imborrable colaboración de maravillosas y recordadas figuras del teatro argentino, como Osvaldo Terranova (1924-1984)(*), Hugo Midón (1944-2011) (*), Omar Grasso (1941- 2001)(*) e Inda Ledesma (1926-2010)(*). Un relato de Mario Benedetti (1920-2009) (*), que lleva por título "La vuelta de Mambrú"(*), dice ‘Nunca se supo cómo le fue a Mambrú en la guerra, ni cuantas semanas o siglos se demoró en ellas. Lo cierto es que no volvió para la Pascua ni para Navidad. Por el contrario, transcurrieron centenares de Pascuas y Navidades sin que volviera o enviara noticias. Ya nadie se acordaba de él ni de su perra. Nadie cantaba ya la canción que en su tiempo era un hit’. Y a través de la imaginación del poeta uruguayo vemos al personaje regresando en un vuelo de Iberia y ‘Mambrú viejo y joven y único sintió por fin que estaba en casa’. En un contexto muy diferente, la canción es nombrada por el cantautor uruguayo Gervasio, nombre artístico de José Gervasio Viera Rodríguez (1948 - 1990)(*) en "Alma corazón y pan", tema ganador del Festival de Viña del Mar en 1983. ‘Alma, corazón y pan / mambrú se fue a la guerra/ y ya no vuelve más/ alma, corazón y pan/ estoy comprometido/ con la humanidad’ Y en 2012, el autor, director y docente Fabrizio Origlio presentó en el Paseo La Plaza de la Ciudad de Buenos Aires otra visión de nuestro personaje a través de su obra Mambrú vuelve de la guerra (*). En ella actuaron Germán Tripel (integrante del grupo Mambrú), Florencia Otero, Vanesa Butera, Sabrina Artaza, Geraldine Farhat y Alejandro Justiniano. La obra narra el regreso de Mambrú, no como duque sino como rey quien, al volver a su palacio después de la guerra se encuentra con su esposa y los miembros de la corte. Habiendo pasado tantos años peleando, el rey perdió la memoria de lo que significa bañarse, lo que da lugar a numerosos intentos por parte de todos los personajes para que el rey acepte los beneficios del agua, hasta que se logra el cometido. Podemos ver un fragmento de esta obra en http://www.youtube.com/watch?v=Hu9rEAdYkUU Un tema sin relación aparente con nuestro personaje es la seria problemática social que aqueja a Colombia, país en el que un importante porcentaje de los integrantes de la FARC son menores de edad reclutados por la fuerza o por medio de engaños. Curiosamente, en la edición del 11 de enero de 2013, en el periódico El Líder, del Departamento de Caquetá, se publicó un artículo titulado: “Ni Mambrú, ni ningún niño va a ir a la guerra”. Es así que el 17 de enero, con nombre de la antítesis del primer verso de la famosa canción se lanzó la campaña ‘Mambrú no va a la guerra’ en contra del reclutamiento infantil con el fin de impedir que los niños y jóvenes colombianos integren las filas de grupos armados ilegales que se enfrentan a las autoridades constitucionales. Caso extraño el de este personaje que no ha pasado a la historia por sus hazañas militares sino cuyo nombre, transformado en lo fonético y en lo conceptual, quedó marcado a fuego en el folklore universal. 

(*) Los autores y manifestaciones artísticas señaladas por un asterisco pueden encontrarse en buscadores de internet.

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